"PASANDO JUNTO AL MAR DE GALILEA"
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Marcos 1,14-20
DÍA 12 ENERO CICLO A
· ¡Que Dios nos dé Luz para ver que, su
paso por el mundo
en la PERSONA DEL HIJO, conocido en JESÚS, por su identidad de
DIOS Y HOMBRE, fue como
cualquier vida humana, en su trascendencia, reveladora!
Cada
acontecimiento, que sucede en
la vida de Jesús le sirve, desde su trato
habitual con EL PADRE, para conocer su voluntad y ponerla en
práctica.
No
es fácil percibir y vivir de los signos, referidos
a acontecimientos en nuestra vida, para
ver la
voluntad de Dios, en ellos, desde la luz de la fe.
Nos
hace falta vivir en oración, en relación de la propia vida con Dios; como
es nuestra vida de amistad humana y de amor.
· Que todo sea en relación personal
con Él;
todo lo que nos sucede es trascendente
y, no olvidemos las oraciones hechas, la Liturgia y los Sacramentos; no
caigamos en la rutina, que es un mal que daña nuestro espíritu.
Así
hemos de ver la Vida de Jesús para entender que, con la oración y lo que sucedía, era su modo de conocer lo que debía
hacer en cada momento.
“Después de que Juan fue
entregado, Jesús se marchó a Galilea”
La
muerte de Juan Bautista fue el signo que Jesús entendió que era la Hora
de su mesianismo;
hasta entonces vivida paralelamente a la de Juan.
· Decía:
“Se ha cumplido el tiempo”
Había terminado el tiempo en que Dios habló
de muchas maneras a su Pueblo y daba
comienzo la plenitud de los tiempos, el tiempo en que,
Dios iba a hablar desde sí mismo
al mundo.
·
Jesús es el signo de la Verdad presencial
de DIOS EN LA PERSONA DIVINA DEL HIJO, hecho visible en su Humanidad. Jesús es
verdadero Dios y Hombre.
Pasar de Jesús, en el caso de plantearnos la fe, es dar vueltas a la razón sin aceptar la realidad
acontecida por la misma voluntad de Dios para creerle.
“Pasando junto al mar de
Galilea, vio a Simón y a Andrés…”
Jesús
les dijo: “Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres”
- Todo desde una forma natural y humana de acontecer, pero desde la religiosidad
vivida por Simón y Andrés, aunque fueran galileos.
- La vida pasa de ser puramente natural a ser
vivida de forma extraordinaria, en atención a lo que puede pasar desapercibido
en una vida indiferente.
·
Que sepamos ver en el
Evangelio la naturalidad de Dios con nosotros.
- Ver a Jesús caminando junto al mar de Galilea y a unos hombres repasando las redes,
porque eran pescadores, y desde esta situación
normal de vida y de trabajo, saber discernir la llamada de Dios.
-
No busquemos sutilezas porque en Dios no las hay. Él llega a través de lo cotidiano de la
vida.
“Un poco más adelante vio a Santiago y a su hermano Juan…, y los llamó”
-
No esperemos ángeles ni acontecimientos
extraordinarios para sentir la llamada de Dios a la fe.
Pensemos en las veces que, ha podido pasar por nuestra vida desde lo natural de cualquier acontecimiento. Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA

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