sábado, 10 de enero de 2026

BAUTISMO DE JESÚS 

 Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Mateo 3,13-17

Jesús es bautizado
(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)
13 En aquel tiempo fue Jesús desde Galilea al río Jordán, a donde estaba Juan, para que este le bautizase. 14 Al principio, Juan se resistió diciendole:
–Yo tendría que ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?
15 Jesús le contestó:
–Déjalo así por ahora, pues es conveniente que cumplamos todo lo que es justo delante de Dios.
Entonces Juan consintió. 16 Jesús, una vez bautizado, salió del agua. En esto el cielo se abrió, y Jesús vio que el Espíritu de Dios bajaba sobre él como una paloma. 17 Y se oyó una voz del cielo, que decía: “Este es mi Hijo amado, a quien he elegido. escuchadlo”

 EL BAUTISMO DE JESÚS CICLO A 

Isaías 42,1-4.6-7

“Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, en quien me complazco”

Dios, tal cual lo conocemos por su propia revelación, no tiene a nadie como esclavo ni como siervo. Entender el amor nos ayuda a discernir qué es “ser esclavo de Dios”

·  Isaías profetiza sobre el elegido de Dios para salvar la Humanidad alejada de Él.

·  Jesús es reconocido como el Siervo de Yahvé, profetizado por Isaías, como Mesías elegido por Dios, ratificado en la teofanía del Jordán.

JESÚS, EL CRISTO, DIOS Y HOMBRE VERDADERO, EL HIJO nunca puede ser elegido por el Padre como siervo, sino que es el Misterio de Amor trinitario, el que nos revela la forma de salvar a la Humanidad; por esto digo que, sólo el amor creído de Dios nos permite entender la figura profetizada del siervo en la realidad vivida por Cristo.  

·    Siervo al “aceptar la misión” para lo que es llamado.

·    Siervo por su “libre obediencia”; porque lo que va a “decir y hacer” se le dirá; un elegido de Dios no es creador de sus palabras y acciones;  el espíritu de Dios le conduce.

·   Siervo para ser “testigo de la Verdad”, que no necesita ser manifestada con gritos ni con voces por las calles.

·  Siervo porque “no vacilará ni se quebrará” hasta implantar la justicia en las naciones.

Ser creyente, del Dios vivo revelado, es:

-    Ser elegido para ser siervo,

-  Saber conocer y aceptar ser llamado a una misión; ha de ser libremente obediente para poder cumplirla como testigos de la Verdad, que nunca es la propia, sino recibida.

-    Aceptar el don del Espíritu para no vacilar ante la realidad de ser siervo en medio del mundo.

-    Siervo, en definitiva, para ser servidor y, trabajar por la justicia, según lo es para Dios, que dista un abismo de la justicia del mundo.

Hechos 10,34-38

    Este breve texto contiene un gran momento histórico. Pedro tiene una visión que le lleva a comprender que, Cornelio, centurión romano, está llamado a ser bautizado en Cristo y que, el Evangelio debe anunciarse a toda la humanidad.

Y dice Pedro:

“Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme, practica la justicia, sea de la nación que sea”.

Mateo 3,13-17

La trascendencia del bautismo de Jesús en el Jordán y la de nuestro bautismo.

Juan ha reconocido que Jesús es el que viene detrás de él; que existía antes que él; lo reconoce el Mesías; por esto se resiste a bautizarlo cuando Jesús se pone en la fila de los pecadores. Este hecho identifica la realidad de ambos:

·  Identidad de Juan como el último de los Profetas, que bautiza al que abre la puerta de la Nueva y definitiva Alianza.

-  Juan ve a Jesús el Mesías desde la visión del Espíritu en forma de paloma. (Gn.8,8).

·   Jesús, ratificado en la teofanía del Jordán, como el Mesías enviado por el Padre.

-   Jesús es ratificado en su misión: Este es mi Hijo amado en quien me complazco”

Un encuentro, de ambos, de suma trascendencia desde dos vidas marcadas por caminos muy diferentemente vividos, coincidentes en el tiempo histórico, que marcaba la diferencia de las dos Alianzas.  

Ambos se separan

a)  Para vivir “la disminución” de Juan, habiendo cumplido su misión, y Jesús tomando sobre sí el camino de Mesías.

b) Para terminar ambos con sus vidas entregadas en función del Misterio de Amor trinitario, que nos hace comprender que, amar es servir, y servir es dar la vida libremente como siervos de Dios por el bien de la Humanidad.

Quien ama se hace libremente siervo, esclavo por amor; quien no ama, no se libera de ser esclavo; lo es sin la libertad que da el amor.

· Dos seres humanos, Juan el Precursor y Jesús, Dios y Hombre verdadero, que se identifican, cada uno por su camino y forma diferentes:

-   Juan gritando conversión; Cristo como único Redentor.

-   Anunciadores de esperanza denunciando la injustica del mundo, siendo testigos de la Verdad de Dios y víctimas de Amor.

El Misterio es el del Amor de Dios Revelado en su forma Trinitaria de salvarnos.

·  ¡Creer es haber comprendido el Amor!; conocer y creer en el Amor divino nos permite reconocer la trascendencia de nuestro bautismo.

Importante “convertirnos al Bautismo”; nuestra vocación esencial; no aceptar lo que es el bautismo puede ser la causa de no levantar el vuelo de la fe.

No es de sentido común refugiarse en que fuimos bautizados de niños; todo se ha puesto encima de nosotros; desde niños hemos ido discerniendo y haciendo nuestro “los bautismos ideológicos, físicos y materiales de forma natural, menos el Bautismo recibido en la Iglesia, muchas veces olvidado, para seguir planteándonos, sin término, el problema de la fe, o dejado en la indiferencia.  

¡Dios nos haga conscientes de lo que significó el Bautismo en nuestra vida!

·  “Convertirnos” no es al cumplimiento de ninguna ley, ni en relación con lo puramente legal. Desde la fe, “nos convertimos a una Persona, Jesucristo”, que ES EL CAMINO para creer en Dios.

·    “Convertirnos” es “verter” la vida en amor a ALGUIEN.

Es así desde la fe y desde el amor humano, porque estamos llamados a vivir en relación humana, “la fe y el amor”, que son fundamento del ser humano y causa de esperanza.

¡El Bautismo nos ha hecho miembros del Cuerpo resucitado de Cristo!                

 Federico Allara


SANTORAL DEL DÍA

s. Pedro de Cesarea, mártir

 

QUIERO NACER



 

 

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