VINO Y VOLVERÁ
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
Animación a la lectura
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
Romanos 5, 12.15.17-19-21
Lucas 12,35-38
DÍA 21 OCTUBRE -C
·
DIOS “ES” EL QUE ES. “YO SOY EL QUE SOY”,
“YO SOY” me envía a vosotros, le dijo a Moisés. (Ex
3,14).
Nada
ni nadie define a Dios, ni le pone nombre.
· DIOS ES EL SER que, de manera directa o indirecta, pasa por lo más íntimo de cada ser
humano, que decide, desde su
vida, el ser o no ser de Dios;
por esto digo que roza la vida íntima de todo ser humano.
La “Realidad
del SER de DIOS” no depende de nadie; cuando digo que, el
ser o no ser de Dios lo decide cada persona, no digo que Dios dependa de
nosotros, sino que, cada uno decide
desde su vida sobre Dios; lo cual nos
muestra el señorío de Dios, por ser un interrogante en todo
ser humano y la libertad humana es la
que decide su propia vida con el sí o no a Dios.
· ¿Alguien puede decir una palabra
objetiva de Dios
sin que, haya sido suya la iniciativa de
revelar su existencia al ser humano?
Este es el primer Don de la
fe,
aceptar su Palabra para poder decir “Creo
en Dios” y, sólo podemos decir algo
de Él si Él lo ha revelado.
Sobra pensar a Dios.
Todo
pensamiento,
positivo o negativo sobre Él, si no aceptamos
su revelación, es vacío
de objetividad.
Nada puede decir la razón de un objeto
inexistente para ella y, tratándose
de Dios o, pensamos desde lo que ha manifestado de sí mismo o, por lógica,
lo que se pueda decir de Dios, desde
sola la razón, es vaciedad de
pensamiento.
· Desde la fe aceptamos que Dios es
Creador
y que, “de
muchas maneras se ha revelado al ser humano” a través de la
Historia. (Heb.1,1)
· Desde la fe aceptamos que ha venido,
que Jesús es el Cristo, Dios y Hombre verdadero, el Verbo divino, que “existía
siendo Dios en el principio” (Jn.1.1s).
·
Desde
la fe aceptamos que
Dios “vino y que volverá”
Vino en el silencio de la
noche;
son testigos de esta
realidad María, verdadera Madre de
Dios, de la que nació por obra del Espíritu Santo y José, verdadero esposo de María.
Vino como uno de tantos para
poder ser escuchado, conocido y creído.
A
semejanza de nuestros primeros padres, que rechazaron el Bien gratuito,
el Pueblo elegido rechazó “la plenitud de la revelación divina”
y, como era Hombre, lo condenaron y le mataron.
En
aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
“Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas.
Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su señor vuelva”
Era una advertencia a sus discípulos, a su
Pueblo y a nosotros porque, la
primera vuelta a la vida también sucedió,
en la noche, resucitando.
En la noche de cualquier día Cristo
volverá para mostrar a todos que el Crucificado fue el Resucitado.
“Bienaventurados si al llegar nos encuentre en vela”
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
LÁMPARA ENCENDIDA

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