sábado, 17 de enero de 2026

 “LEVÍ SE LEVANTÓ Y LO SIGUIÓ”

Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Marcos 2,13-17

Jesús llama a Leví
(Mt 9.9-13; Lc 5.27-32)
13 Después fue Jesús otra vez a la orilla del lago. La gente se acercaba a él, y él les enseñaba. 14 Al pasar, vio a Leví, hijo de Alfeo, que estaba sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma. Jesús le dijo:
–Sígueme.
Leví se levantó y le siguió.
15 Sucedió que Jesús estaba comiendo en casa de Leví, y muchos cobradores de impuestos y otra gente de mala fama estaban también sentados a la mesa con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos los que le seguían. 16 Unos maestros de la ley pertenecientes al partido fariseo, al ver que Jesús comía con todos ellos, preguntaron a los discípulos:
–¿Cómo es que vuestro Maestro come con los cobradores de impuestos y con los pecadores?
17 Jesús los oyó y les dijo:
–No necesitan médico los que gozan de buena salud, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

DÍA 17 ENERO  CICLO  C

Vivimos nuestro tiempo; no es el peor de la historia de la humanidad, aunque sea tal vez entre los más inhumanos; lo cierto es que vivimos momentos en que hemos crecido en conocimientos y en capacidades para dar una mejor respuesta, que pudieron dar los seres humanos en tiempos anteriores.

·     Los creyentes, que seguimos a Jesús no tenemos derecho a juzgar a los demás al no ser dueños del presente ni del futuro; y menos al prójimo que ha optado por su cultura, su religión o su fe.

Lo propio, según Jesús, es saber esperar, como lo vemos en su Vida y en la vida de los que aman.

·       “Saber esperar” es propio de quien “comprende” porque ama.

El amor no es una virtud abstracta, es la que hace descender al ser humano a la realidad de la vida concreta y entender que amar es también sufrir.

·       Lo propio del bien cultural y de las personas cultas es:

ü Trabajar por el bien de la humanidad deseando lo mejor para ella.

ü El bien de toda religión y de los que las viven es dar testimonio de unidad.

ü El bien de la fe viviendo según Jesús, modelo histórico y real de una vida de Amor por el bien de los más pobres de la humanidad; nos lo enseña con su vida, entregándola y siendo testigo fiel a la Misión del Padre para darlo a conocer.

ü Dar testimonio de unidad.

·     Lo propio del bien cultural, de toda religión y de la fe es el deseo común de lo mejor de cada ser humano para la convivencia pacífica de la Humanidad.

Cuando desde cada opción de vida no buscamos el bien común, luchamos por lo particular de cada cultura, religión o mal interpretada la fe, no vivimos en la Verdad ni deseamos el bien de la humanidad.

-     De ser así no somos sinceros con nosotros mismos ni con el prójimo, porque trabajamos para la “separación y la guerra” cultural, religiosa  contraria al Mensaje y la enseñanzas de Jesús.

Mirando a Jesús, HIJO DE DIOS, su testimonio de Amor “sin poder”, adentrándonos en su Misión de ganar a la humanidad para que reconozca a DIOS PADRE, que le envía,  es suficiente para asombrarnos y dejar perplejo al ser humano culto, comparar las religiones y reconocer la advertencia que nos hace a quienes creemos en Él, que “seguirle es imitarle”; lo contrario es ser “escriba y fariseo”.

·       ¿Qué hizo Jesús?

-        Llamar a los Doce: galileos, a Leví, un enemigo del Pueblo, a parientes, todos sin renombre, y a Judas.

-        Su trabajo fue convertir a los llamados con el testimonio de su Vida; ni esto consiguió; con ello nos da  a reconocer su respeto a la libertad de cada ser humano.

Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado en el mostrador de los impuestos y le dice: “Sígueme”

¿Por qué come con publicanos y pecadores?, decían los escribas.

Porque no necesitan médico los sanos, sino los enfermos

El Papa Francisco no tuvo miedo en decir: “Esto me consuela tanto, porque creo que Jesús ha venido por mí”.

Los sabios cultos suelen ser humildes.

Cualquiera que viva su religión, si es sincero, es humilde; creer en Jesús y no ser humilde es no haberle entendido. 

Federico  Allara

SANTORAL DEL DÍA

. Antonio, abad


ALÉGRATE



 




viernes, 16 de enero de 2026

 “LEVÁNTATE, TOMA LA CAMILLA 

Y ECHA A ANDAR”

Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Marcos 2,1-12

Jesús sana a un paralítico
(Mt 9.1-8; Lc 5.17-26)
2
Algunos días después volvió Jesús a entrar en Cafarnaún. Al saber que estaba en casa, se juntaron tantos que ni siquiera cabían frente a la puerta, y él les anunciaba el mensaje. Entonces, entre cuatro, le llevaron un paralítico. Pero como había mucha gente y no podían llegar hasta Jesús, quitaron parte del techo encima de donde él estaba, y por la abertura bajaron en una camilla al enfermo. Cuando Jesús vio la fe que tenían, dijo al enfermo:
–Hijo mío, tus pecados quedan perdonados.
Algunos maestros de la ley que estaban allí sentados pensaron: “¿Cómo se atreve este a hablar así? Sus palabras son una ofensa contra Dios. Nadie puede perdonar pecados, sino solamente Dios.” Pero Jesús se dio cuenta en seguida de lo que estaban pensando y les preguntó:
–¿Por qué pensáis así? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: 'Tus pecados quedan perdonados' o decirle: 'Levántate, toma tu camilla y anda'? 10 Pues voy a demostraros que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados.
Entonces dijo al paralítico:
11 –A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
12 El enfermo se levantó en el acto, y tomando su camilla salió de allí a la vista de todos. Así que todos se admiraron y alabaron a Dios diciendo:
–Nunca habíamos visto nada semejante.

DÍA 16 ENERO CICLO A

Contemplar a un paralítico, llevado entre cuatro, coger su camilla, y verle andar por la sola palabra de un hombre es para sorprendernos.

·       Leer el Evangelio es aceptar, que son verdad los dichos y hechos relatados.

La gente seguía a Jesús porque hallaban en Él palabras, que llenaban de paz sus almas al escucharle, y también al ver los hechos de sanación que realizaba considerados imposibles para de realizar un hombre.

Llegado a Cafarnaúm acudieron muchos a la puerta de la casa.

“Y les proponía la palabra”

·       Jesús, antes de curar o de dar pan, enseñaba, porque había venido para hablar de la Realidad del Dios, que conocían por sus grandes prodigios y por la Ley dada a Moisés pero, de hecho nadie podía decir que conocía a Dios.

·       La enseñanza de Jesús era necesaria para que pudieran entender su razón de ser y, el porqué de su presencia en medio de ellos.

-        Su enseñanza era necesaria para que la gente, que lo seguía pudiera entender el porqué y lo esencial de lo que Jesús revelaba con signos, como llama Juan evangelista a los milagros.

-        No aceptar su enseñanza es causa de “duda” o de “no creer en sus dichos y hechos”; estos son el medio por el que llegamos a creer, que Jesús no era sólo un hombre bueno; la sola bondad humana, por sí misma, no es capaz de decir y hacer lo que Jesús decía y hacía enseñando y actuando curación y sanación.

Lo esencial por lo que Dios se ha hecho Hombre es quitar de la Humanidad el hecho que la separa de Dios:

-        La idolatría; aquello, que cada uno, libre y voluntariamente, elige como sustito de Dios; así  fue el primer pecado de nuestros padres, que cayeron en la tentación de creer, que con lo que tenían en sus manos, no necesitaban la amistad y la relación con Dios, porque serían como dioses sin Dios.

Así podemos entender el hecho que nos narra el Evangelio de hoy.

La sanación del espíritu nos libera y sana al ser signo de nuestra sensibilidad espiritual; en una situación de enfermedad y tribulación se puede tener paz si la tiene el espíritu humano; sin embargo, la sola curación del cuerpo no siempre significa alcanzar paz.

·       Jesús aprovecha la situación creada por los hombres, que le traen al hombre enfermo, para enseñar a todos y decir por qué había venido al mundo, y le dice al paralítico:

“Hijo, tus pecados quedan perdonados”

No a sólo los escribas, también a los demás, y nosotros nos extraña la frase.

No significa que el paralítico fuera un pecador, sino el signo, que indica el poder de Dios sobre el pecado, sustitutivo que aparta de Dios.

·       Cada uno podemos y deberíamos reflexionar sobre qué nos separa de la fe o de la amistad con Dios.

-        No hay amor donde no hay perdón. ¡Dios es Amor y Perdón eterno!

·       Dios quiere la Paz de nuestro espíritu y, ”perdonar” le es más grato que “curar”.

“Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa” no es toda su enseñanza.

¡Dios ha venido a salvar de la muerte eterna!        

 Federico Allara  

SANTORAL DEL DÍA

s. Marcelo I, papa y mártir



LA ORACIÓN




jueves, 15 de enero de 2026

 ADMIREMOS LOS DETALLES 

HUMANOS DE JESÚS

Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS

Fray Federico Allara O.F.M

PALABRA DE DIOS

5 minutos en nuestro "día a día"

Marcos 1,40-45

Jesús sana a un leproso
(Mt 8.1-4; Lc 5.12-16)
40 Un hombre enfermo de lepra se acercó a Jesús, y poniéndose de rodillas le dijo:
–Si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad.
41 Jesús tuvo compasión de él, le tocó con la mano y dijo:
–Quiero. ¡Queda limpio!
42 Al momento se le quitó la lepra y quedó limpio. 43 Jesús lo despidió en seguida, recomendándole mucho:
44 –Mira, no se lo digas a nadie. Pero ve, preséntate al sacerdote y lleva por tu purificación la ofrenda ordenada por Moisés; así sabrán todos que ya estás limpio de tu enfermedad.
45 Sin embargo, en cuanto se fue, comenzó a contar a todos lo que había pasado. Por eso, Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo, sino que se quedaba fuera, en lugares donde no había nadie; pero de todas partes acudían a verle.

DÍA 15 ENERO CICLO A

La admiración de una persona comienza por ver su positiva sensibilidad en los detalles, que muestran la intimidad real de su corazón y de su mente. Lo cual no quiere decir perfección, pero sí un grado de revelación de su ser.

·       Seamos sensibles para ver los detalles humanos de Jesús; los pasos de la fe en Él, o la credibilidad de una persona empiezan por reconocer su buena forma de comportarse humanamente.

“Se acercó a Jesús un leproso”

Un enfermo de lepra, en aquel tiempo, no podía acercarse a ningún otro ser humano; una de las tragedias de esta enfermedad era vivir lejos de la familia y de toda relación social y religiosa.

Humanamente, si aún no veían a Jesús como Dios entre ellos, lo lógico era al ser judío advertir al leproso, apoyándose en la Ley, que no debía acercarse por temor a contagiar a Jesús y a cuantos iban con Él.

El leproso se acercó hasta arrodillarse a sus pies para decirle: “Si quieres, puedes curarme”; son dos frases muy importantes:

-        “Si quieres” demuestra la confianza de fe que el leproso tiene en Jesús; hace depender su curación de su voluntad; el leproso tiene fe en que Jesús lo puede hacer.

-        “Puedes curarme”. Reconoce que “Jesús era más que solo hombre” además de fijarse en la forma humana de ser Jesús.

No sólo dejó que se acercara el leproso y se arrodillara a sus pies, sino que:

“Compadecido, extendió la mano y lo tocó”

Estos gestos son para reconocer que “Jesús actuaba para ser reconocido”, poco a poco, que era Dios.

1.     Extiende la mano y toca al leproso. Hubiera podido decirle Quiero, queda limpio”  sin tocarlo; pero Jesús se compadeció manifestando cercanía acercándose Él al leproso.

2.    Demuestra estar por encima de Ley, aunque la cumplía bajo dos aspectos:

-        Sin temor a contaminarse.

-        Sin temor a quienes, desde su autoridad, le podían prohibir entrar en las sinagogas por tocar a un leproso y estar contaminado.

Era suficiente su palabra “Quiero, queda limpio”. El leproso inmediatamente quedó limpio.

Vemos también como Jesús no vino a abolir la Ley de Moisés, sino a cumplirla y a superarla con amor: Para que conste, ve a presentarte al sacerdote”.

Esto nos sirve para pensar que no basta decir: “Dios y yo”.

Ayer existía la Ley; hoy existe la Comunidad Eclesial en la que vivimos y nos encontrarnos con Dios por medio de los Sacramentos.

Ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés”

Si realmente conocemos a Dios, como creyentes, es porque aceptamos su Revelación.

Hoy podemos y debemos dar gracias por los medios que Dios acepta y proporciona en la Iglesia, acercándose compadecido y tocándonos en los Sacramentos con Amor.      

Federico Allara

SANTORAL DEL DÍA

s. Mauro, abad



HOMBRE DE BARRO