“ES NECESARIO QUE HOY
ME QUEDE EN TU CASA”
Meditación-Oración de la PALABRA DE DIOS
PALABRA DE DIOS
5 minutos en nuestro "día a día"
5 minutos en nuestro "día a día"
Lucas 19,1-10
Jesús y Zaqueo191 Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. 2 Vivía en ella un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma. 3 Quería conocer a Jesús, pero no conseguía verle, porque había mucha gente y Zaqueo era de baja estatura. 4 Así que, echando a correr, se adelantó, y para alcanzar a verle se subió a un árbol junto al cual tenía que pasar Jesús. 5 Al llegar allí, Jesús miró hacia arriba y le dijo:–Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa.6 Zaqueo bajó aprisa, y con alegría recibió a Jesús. 7 Al ver esto comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador. 8 Pero Zaqueo, levantándose entonces, dijo al Señor:–Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más.9 Jesús le dijo:–Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham. 10 Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.
Jesús y Zaqueo 19 1 Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. 2 Vivía en ella un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma. 3 Quería conocer a Jesús, pero no conseguía verle, porque había mucha gente y Zaqueo era de baja estatura. 4 Así que, echando a correr, se adelantó, y para alcanzar a verle se subió a un árbol junto al cual tenía que pasar Jesús. 5 Al llegar allí, Jesús miró hacia arriba y le dijo: –Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa. 6 Zaqueo bajó aprisa, y con alegría recibió a Jesús. 7 Al ver esto comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador. 8 Pero Zaqueo, levantándose entonces, dijo al Señor: –Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más. 9 Jesús le dijo: –Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham. 10 Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido. |
DÍA 18 NOVIEMBRE CICLO C
Seguimos
estando en Jericó.
Ayer nombre a Zaqueo, que vivía allí.
· Zaqueo
era enemigo del Pueblo elegido, por ser “jefe de publicanos”; su
profesión le hizo ser un hombre muy rico. Fue
un convertido al Señor.
- En Zaqueo
vemos
que, “las riquezas sólo llenan a los hombres superficiales”, que se contentan
con dar satisfacción a lo que desea su cuerpo; piensan y creen que, aumentando
su feudo material aseguran su vida; superficialidad de vida marginando la del espíritu.
- No
significa solamente “rezar”, sino “buscar
y hallar el sentido de la propia vida”. Todos estamos llamados, por lo menos, a ser humanos.
- Advirtamos de Zaqueo que, no era hombre
superficial al demostrar que, “no estaba satisfecho de su profesión ni de ser rico”.
Quien
vive solo de lo que cabe en sus manos, y en su almacén, muy pronto se
hace insensible a las necesidades del prójimo, con formas de vida impropias
de un ser humano.
“Trataba de ver quién era Jesús”
No es fácil llegar a ver a Jesús, a distinguirlo hoy entre tantos pensadores y “redentores” como se
presentan con ínfulas de verdad a nuestras vidas. Por esto, ayer nos decía
Jesús que, “si os dicen está aquí
o allí, no vayáis”
· Zaqueo hizo lo posible para distinguir
de entre el gentío quien era Jesús.
- La sorpresa fue que, también Jesús supo distinguir, de entre el
gentío, “a quien lo buscaba ver y conocer”
¡Qué fácil es quedarnos con lo que
pensamos que conocemos! tanto de Dios como de las personas; hasta con
las que tratamos cada día.
No hacer lo posible, para tener la propia medida
del conocimiento de Jesús, es ser del
gentío que lo seguía; no todos los que iban con Él deseaban conocerlo, e
incluso muchos eran perseguidores.
“Zaqueo, date prisa y baja”
- “Date prisa” no era bajar del sicomoro, sino “de donde estaba situado en la vida”
- Es decirle: has hecho lo posible para verme, que no quede solo
en haberme distinguido del gentío.
-
Si has sido capaz de reconocerme es por haber visto en Mí lo que no ves en el
gentío. Por esto, “date prisa en bajar”
“Porque es necesario que
hoy me quede en tu casa”
Para que bajara de donde estaba “era
necesario que, Jesús entrara en su
casa”.
- Es necesario advertir la presencia de Jesús, no sólo en la
calle, en lo que dice y hace, es necesario verle entrar “en el propio hogar”
- Cuando Jesús es aceptado, “en el hogar íntimo del propio hogar”, es para quedarse; aunque desaparezca
de la visión física.
Toda presencia espiritual verdadera hace
desaparecer el temor de las ausencias.
La
verdad del amor es presencia que se queda y no abandona.
Cuando es así nuestra amistad con Jesús escuchamos: “Hoy ha sido la salvación de esta casa”
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
TE QUIERO
DÍA 18 NOVIEMBRE CICLO C
Seguimos
estando en Jericó.
Ayer nombre a Zaqueo, que vivía allí.
· Zaqueo
era enemigo del Pueblo elegido, por ser “jefe de publicanos”; su
profesión le hizo ser un hombre muy rico. Fue
un convertido al Señor.
- En Zaqueo
vemos
que, “las riquezas sólo llenan a los hombres superficiales”, que se contentan
con dar satisfacción a lo que desea su cuerpo; piensan y creen que, aumentando
su feudo material aseguran su vida; superficialidad de vida marginando la del espíritu.
- No
significa solamente “rezar”, sino “buscar
y hallar el sentido de la propia vida”. Todos estamos llamados, por lo menos, a ser humanos.
- Advirtamos de Zaqueo que, no era hombre
superficial al demostrar que, “no estaba satisfecho de su profesión ni de ser rico”.
Quien
vive solo de lo que cabe en sus manos, y en su almacén, muy pronto se
hace insensible a las necesidades del prójimo, con formas de vida impropias
de un ser humano.
“Trataba de ver quién era Jesús”
No es fácil llegar a ver a Jesús, a distinguirlo hoy entre tantos pensadores y “redentores” como se
presentan con ínfulas de verdad a nuestras vidas. Por esto, ayer nos decía
Jesús que, “si os dicen está aquí
o allí, no vayáis”
· Zaqueo hizo lo posible para distinguir
de entre el gentío quien era Jesús.
- La sorpresa fue que, también Jesús supo distinguir, de entre el
gentío, “a quien lo buscaba ver y conocer”
¡Qué fácil es quedarnos con lo que
pensamos que conocemos! tanto de Dios como de las personas; hasta con
las que tratamos cada día.
No hacer lo posible, para tener la propia medida
del conocimiento de Jesús, es ser del
gentío que lo seguía; no todos los que iban con Él deseaban conocerlo, e
incluso muchos eran perseguidores.
“Zaqueo, date prisa y baja”
- “Date prisa” no era bajar del sicomoro, sino “de donde estaba situado en la vida”
- Es decirle: has hecho lo posible para verme, que no quede solo
en haberme distinguido del gentío.
-
Si has sido capaz de reconocerme es por haber visto en Mí lo que no ves en el
gentío. Por esto, “date prisa en bajar”
“Porque es necesario que
hoy me quede en tu casa”
Para que bajara de donde estaba “era
necesario que, Jesús entrara en su
casa”.
- Es necesario advertir la presencia de Jesús, no sólo en la
calle, en lo que dice y hace, es necesario verle entrar “en el propio hogar”
- Cuando Jesús es aceptado, “en el hogar íntimo del propio hogar”, es para quedarse; aunque desaparezca
de la visión física.
Toda presencia espiritual verdadera hace
desaparecer el temor de las ausencias.
La
verdad del amor es presencia que se queda y no abandona.
Cuando es así nuestra amistad con Jesús escuchamos: “Hoy ha sido la salvación de esta casa”
Federico Allara
SANTORAL DEL DÍA
TE QUIERO

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